hipnosis

A lo largo de los años, la hipnosis como cualquier otro constructo teórico ha sido definida de diferentes maneras.

Muchos autores la han visto desde su perspectiva y han podido definir la hipnosis como:

  • Un estado de disociación.
  • Una forma de regresión psicológica.
  • Un estado de relajación.
  • Un fenomeno sociocognitivo.
  • Un estado permisivo.
  • Un juego de rol.
  • Un estado de consciencia alterado, una contrastación de la realidad.
  • Una propiedad condicionadora de las palabras y las experiencias
  • El resultado interaccional y por último un estado biologico que se altera en las personas gracias a sus ciclos.

A continuación recogemos algunas de las  definiciones que, desde diferentes perspectivas, se han hecho de la hipnosis.

Etimológicamente, la palabra “hipnosis” proviene del griego “hypnóo" -adormecer- y el sufijo “sis” -estado irregular o enfermedad-; es decir, la hipnosis seria un estado irregular de adormecimiento. Con lo anterior vale la pena aclarar que pese a que el sueño se puede inducir mediante hipnosis no necesariamente para ser hipnotizado se necesita del sueño.

El término Hipnosis fue introducido  en la literatura científica por el francés Etienne Felix d’hein de Cuvillers en 1821:

Estado especial (irregular o artificial) de consciencia provocado mediante técnicas de sugestión.

Años después en 1841 James Braid emplea el término hipnosis, él hacía uso de la técnica de fijación y cansancio ocular en algunos sujetos para inducir la relajación y considero que las características de este estado de relajación se asemejaban a los estados de sueño. Cuando se dio cuenta de su error intento cambiar el nombre por el de monoideismo que significa prestar atención a una sola idea pero fue demasiado tarde, el término ya había trascendido.

  

La American Psychological Association (APA)  División 30 - Clinical hypnosis:

(APA, 1993) la define como:

Procedimiento en el que un especialista sugiere a una persona que experimente cambios en sus sensaciones, percepciones, pensamientos o conducta.

(APA, 2004) (Traducción del Dr. Antonio Capafons, Universitat de Valencia.

Habitualmente, la hipnosis conlleva una introducción al procedimiento durante la cual se dice a un sujeto que se le presentarán sugestiones de experiencias imaginativas. La inducción hipnótica es una  sugestión, extensa y amplia para usar la propia imaginación, que se da al comienzo (initial), y que puede incluir  mayores detalles (elaborations) de la introducción.

Se usa un procedimiento hipnótico para fomentar y evaluar respuestas a las sugestiones. Al usar la hipnosis, una persona (el sujeto) es guiado por otra (el hipnotizador) para que responda a las sugestiones de cambios en la experiencia subjetiva, alteraciones en la percepción, sensación, emoción, pensamiento o conducta. Las personas pueden aprender también auto-hipnosis, que es el acto de administrar procedimientos hipnóticos a uno mismo.

Si el sujeto responde a las sugestiones hipnóticas, generalmente se infiere que se ha inducido una hipnosis.

Muchos creen que las respuestas y experiencias hipnóticas son características de un estado hipnótico. Aunque algunos piensan que no hace falta usar la palabra “hipnosis”  como una parte de la inducción hipnótica, otros lo ven esencial.

Los detalles de los procedimientos y sugestiones hipnóticos diferirán según los objetivos de quien la practique, y de los propósitos de la tarea clínica o de investigación que se intenta realizar.

Tradicionalmente, los procedimientos incluyen sugestiones para relajarse, aunque la relajación no es una parte necesaria para la hipnosis, pudiéndose usar una amplia variedad de sugestiones, incluidas las de alerta.

  

Sociedad Psicológica Británica (2000-02)

(Traducción Dra. Sonia Cabañas.)

El término “hipnosis” designa la interacción que se da entre una persona, el “hipnotizador”, y otra persona o personas, el “sujeto” o “sujetos”.

En esta interacción, el hipnotizador intenta influir en la percepción, sentimientos, pensamientos y conductas de los sujetos, pidiéndoles que se concentren en una idea o imagen capaces de evocar los efectos que se pretenden conseguir.

Las comunicaciones verbales que el hipnotizador emplea para alcanzar  esos efectos se denominan sugestiones.

La diferencia entre las sugestiones y cualquier otra clase de instrucciones, radica en que la sugestión implica que las respuestas experimentadas por los sujetos tendrán un carácter involuntario o se experimentarán sin esfuerzo.

Los sujetos pueden aprender a utilizar los procedimientos hipnóticos sin necesidad del hipnotizador, lo que se denomina “auto-hipnosis”.

  

Definición de Spiegel y Spiegel (1987)

(Traducción de Dr. Antonio Capafons,  Universitat de Valencia.)

La hipnosis es esencialmente un estado psicofisiológicos de concentración focal, activada, atencional y receptiva, con una disminución correspondiente en la conciencia periférica.

La capacidad para estos estados varía en función de las personas y es relativamente estable a través del ciclo de la vida adulta.

Puede estar genéticamente determinada o puede ser aprendida en los inicios de la vida; y puede ser activada e invocada de tres maneras; espontáneamente; como respuesta a una señal de otra persona (hipnosis formal); y como respuesta a una señal auto-inducida (auto- hipnosis).

  

David B. Cheek y Leslie M. LeCron

Cuando nos absorbemos en lo que estamos haciendo, entramos en el estado hipnótico. La autohipnosis se produce cuando te absorbes en la lectura de un libro, cuando ves una película, o miras la televisión, cuando escuchas una charla interesante, e incluso durante algunas ceremonias religiosas.

Cualquier emoción intensa también puede producir hipnosis. Aunque estas situaciones no reciben el nombre de hipnosis, eso es exactamente lo que son.

  

Coe y Sarbin

"Hipnosis es imaginación en la que creemos".

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